Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al usar el sitio web, usted consiente el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Por favor, haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

Ortega afirma que China brinda respaldo militar a Nicaragua: “Proveerán toda clase de ayuda, incluso en defensa”

https://www.prensa-latina.cu/wp-content/uploads/2024/11/Daniel-Ortega-1.jpg

El líder de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció hace poco que su nación tiene el sustento militar de China y Rusia, indicando que ambas potencias están preparadas para ofrecer un apoyo completo, incluso en términos de defensa. En un evento oficial difundido por los medios estatales, el jefe de estado expresó que esta colaboración abarca la provisión de equipamiento, adiestramiento y soporte técnico, como parte de las relaciones bilaterales que Nicaragua ha reforzado con estos dos países en los años recientes.

Ortega destacó que la República Popular China se comprometió a prestar «todo tipo de ayuda», lo que —según el mandatario— abarca el fortalecimiento de capacidades defensivas. Sin entrar en detalles específicos sobre el tipo de armamento o tecnología militar que se recibiría, enfatizó que esta colaboración representa un componente esencial de la política exterior del país, alineada con lo que describió como una «estrategia de soberanía y resistencia».

En la misma alocución, Ortega señaló a Estados Unidos de sostener una posición intervencionista y de tramar contra el gobierno de Nicaragua. Manifestó que, ante las «ofensivas del imperio», su gobierno tiene la responsabilidad de encontrar aliados que respeten la soberanía y estén dispuestos a apoyar a Nicaragua ante posibles amenazas externas. En este sentido, destacó el papel estratégico que Rusia y China desempeñan para equilibrar el poder mundial y contrarrestar lo que calificó como la «hegemonía imperialista» de Washington.

En tiempos recientes, Nicaragua ha fortalecido sus lazos diplomáticos, comerciales y militares con China, después de romper relaciones con Taiwán en 2021. Desde ese momento, se han establecido varios acuerdos en sectores como infraestructura, energía, educación y salud. Sin embargo, el aspecto militar había permanecido en un segundo plano hasta el momento. Las declaraciones recientes de Ortega indican un cambio más evidente hacia una colaboración en defensa con el gigante asiático.

Además de China, Rusia se mantiene como un socio histórico en materia de seguridad para Nicaragua. Ortega remarcó que Moscú ha brindado apoyo constante en la modernización de las fuerzas armadas, la capacitación de personal militar y el suministro de equipos. En ocasiones anteriores, se han reportado ejercicios conjuntos y la presencia de técnicos rusos en el país centroamericano, en áreas como la vigilancia aérea y cibernética.

El líder de Nicaragua también utilizó su discurso para criticar a las naciones occidentales que han aplicado sanciones contra su administración, en particular a Estados Unidos y a la Unión Europea. De acuerdo con Ortega, estas acciones intentan desestabilizar su gobierno y perjudicar los avances sociales logrados desde que volvió al poder. En contraste, destacó el «mutuo respeto» y la colaboración «sin restricciones» que, en su opinión, definen las relaciones con Beijing y Moscú.

Estas afirmaciones se producen en un contexto de creciente tensión internacional, en el que las alianzas estratégicas entre potencias globales y países de América Latina están siendo reconfiguradas. La apertura del régimen nicaragüense a una colaboración militar más explícita con China podría generar reacciones diplomáticas en la región, especialmente en los países vecinos y en organismos multilaterales preocupados por el equilibrio geopolítico en Centroamérica.

En tanto, sectores opositores al gobierno de Ortega han alertado sobre el posible uso de este respaldo militar para reforzar el control interno y reprimir disidencias. Diversas organizaciones civiles han denunciado en reiteradas ocasiones el uso del aparato de seguridad del Estado para perseguir a líderes políticos, periodistas y defensores de derechos humanos. La posibilidad de que nuevos recursos militares sean empleados en ese contexto genera inquietud entre los críticos del régimen.

No obstante, las autoridades afirman que toda asistencia foránea se ajusta al respeto por el derecho internacional y busca la paz. Ortega finalizó su discurso afirmando que Nicaragua «no representa una amenaza para nadie», aunque posee el derecho soberano de defenderse ante «agresiones externas o intentos de desestabilización».

Por otro lado, la comunidad mundial continúa vigilante respecto a las consecuencias que este incremento militar podría acarrear, tanto en lo que concierne a la seguridad de la región como a los derechos humanos y la estabilidad del sistema democrático del país.

Por Otilia Adame Luevano